XXV Castro-Castro


Habían pasado bastantes meses desde que me puse un dorsal por ultima vez y ya tocaba estrenarme en una marcha de la que por cierto, me habían hablado muy bien, la marcha ciclista Castro-Castro.

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Amanece en la autopista

Mi estado físico era toda una incógnita pero había estado entrenando bien y tenia que notar mejoría. Además me serviría para preparar la Cantabrona, que iba a correr pocas semanas después.

En Castro Urdiales quedo con mi amigo Lolo y sus compañeros de grupeta para tomar un café y partir juntos a la salida. Hoy aprovecho para acompañarle, pues nos vemos muy poco y hay muchas cosas de las que hablar.

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Todos preparados

Me encanta el ambiente ciclista que genera una marcha, y en esta que es tan familiar aun mas. no hay nervios ni prisas, pues saldremos neutralizados.

A las 9 se da la salida en la plaza del ayuntamiento y arrancamos cruzando el casco antiguo dirección a la plaza de toros, a la cual se llega en ligera subida. Hasta Islares se repiten estos ligeros repechos aunque la velocidad va aumentando y cuestan mas superarlos.

Tras un agradable descanso, comienzan las primeras rampas del alto Candina, de apenas 2km al 6% y unas maravillosas vistas de la ria de Oriñón, que subimos a buen ritmo todavía con las piernas frescas. Tras una corta y sinuosa bajada abandonamos la N634 para enfrentarnos al alto de Seña de 4kms al 5%. Este ofrece un poco mas de resistencia, aun así voy subiendo muy cómodo, a ritmo tranquilo.

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Una vez llegados a Seña, se lanza un rápido y divertido descenso, donde me llevo un pequeño susto en una curva que se cierra mas de lo que imaginaba. Cuando llegamos a Limpias acaba el descenso y nos incorporamos a una bonita carretera que va remontando el tranquilo cauce del río Asón. Así durante los siguientes 25kms.

En Riancho esta el primer avituallamiento y aprovechamos para tomarlo relajados y cumplir con las necesidades fisiológicas. Como solo quedan 10kms para empezar el ultimo puerto del día, vamos tranquilos, sin desgastar las piernas. De hecho, vamos tan tranquilos que no nos damos cuenta que se nos ha ido uniendo un pelotón detrás, había como 20 o 30 ciclistas y nosotros habíamos salido solos del avituallamiento. A rueda se quedaron hasta que empezó el puerto, solo nos adelantaron para escaparse en la subida.

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Arrancando el motor

El alto de la Escrita tiene unos 6km al 5% muy regulares y tiene la curiosidad que empiezas en terreno vizcaíno y arriba cruzas a tierras cántabras, la bajada es cántabra y después hay otros pocos kms vascos. Subo a ritmo suave hasta que Lolo me suelta la correa para apretar los dos últimos kms. Me marco una serie estupenda adelantando a mucha gente. En el alto paro a esperar y para avituallarme de líquidos.

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Bajando la Escrita

Disfruto un montón de la bajada y posteriores kms favorables, en los que alguno en vez de rodar en grupo prefiere atacar e irse en solitario. Por supuesto no podemos permitirlo jeje. Asi hasta que a Lolo empieza a afectarle la falta de kms y siente pequeños pinchazos en la pierna. Bajamos el ritmo ya hasta meta. Ademas se une a la fiesta el viento de cara en los repechos finales, en donde vamos recogiendo muchos cadáveres.

Entramos en Castro por donde hemos salido y cruzamos la meta en la plaza del ayuntamiento, el mejor escenario posible. Tomamos el aperitivo que ofrece la organización y marcho para casa, pues no me puedo ni quiero perder la Paris-Roubaix.

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En definitiva, una marcha muy recomendable para iniciar la temporada, subiendo puertos suaves y por paisajes bucólicos.

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