Por los valles Pasiegos


Ya llevo un tiempo pedaleando por estas verdes tierras cántabras y va tocando empezar a mostrar las rutas que me tienen encandilado. Para esta primera ruta, que mejor que una ruta de nivel, con 3 puertos de montaña y paisajes maravillosos.

Distancia: 134.78 km
Tiempo: 6:26:01
Velocidad media: 21 km/h
Altura ganada: 2866 m
Calorías: 6908 C
Temperatura media: 15.6 °C

alisas-la sia


KM 0 – Santander – Yo empiezo desde casa, pero se puede empezar desde Lierganes o Solares acortando el kilometraje unos 30kms. Los primeros kms transcurren por zonas urbanas con bastante trafico hasta llegar a Astillero, que cruzaremos con mucha precaución.

KM 8 – Astillero – Salgo del pueblo cruzando la ria de Solía, que a esas horas estaba en bajamar, y me incorporo a la N635 dirección Solares. Paso por el cruce de Peña Cabarga, curioso que haya un puticlub en la puerta del infierno que es esta subida, que dejaré para otra ocasión. Un poco mas adelante hay un pequeño repecho que nos deja en Heras y después un segundo repecho, un poco mas largo y empinado, en el bunker del Banco Santander.

KM 16,6 – Solares – Tras un corto descenso llego a este pueblo, famoso por su agua y por el Marqués de Valdecilla. En una amplia rotonda cojo la CA-161 dirección La Cavada, que ya no abandonaremos hasta Arredondo.

KM 21,3 – La Cavada – Un poco después de dejar a nuestra izquierda la fabrica de Bimbo, cruzamos las vías del Feve y el río Miera, que baja caudaloso por el deshielo. En la zona de umbría se nota mucho frío, pese a llevar 3 capas. Ya pasaré calor, que el día es muy largo. En La Cavada si tenemos tiempo, podemos visitar la Real Fabrica de Cañones y la puerta de Carlos III. A mi ahora me espera una zona de toboganes, precuela del puerto de Alisas.

KM 33,8 – Puerto de Alisas – Parece que empieza sin querer, pero una vez arranca no ofrece apenas descanso. Tampoco hay grandes rampas, por lo que una vez cogido el ritmo se llega bien arriba. Yo subo a ritmo tranquilo ya que no quiero gastar energías tan pronto.

A mitad de subida.

Animados espectadores.

Según vamos subiendo el puerto va ganando en vistosidad, empieza bastante boscoso, continua con la carretera colgada a media ladera y termina con una serie de curvas de herradura. Llegando a la cumbre me adelantan dos ciclistas, desde hace un rato se ven más ciclistas que coches.

Puerto de Alisas.png

Una de las 7 revueltas.

El monumento al ciclista.

El Porracolina desde la cumbre.

KM 40,6 – Arredondo – Primera parada para avituallar en una fuente de “la capital del mundo”, titulo otorgado erróneamente a Bilbao. Hay una fuente estupenda en la plaza del ayuntamiento junto al puente del río Bustablado. Con un pequeño repecho abandonamos el pueblo y giramos a la derecha hacia Asón y su precioso valle, que remontaremos no sin sufrimiento.

Todavia podemos coger aire.

Todavia podemos coger aire.

KM 45 – Asón – En este pequeño pueblo se acaba el placido tramo por el que pedaleo y comienza la espectacular subida al collado del Asón. La carretera va remontando el valle sin descanso y muy regular, con 2kms al 7%. Una vez mas, el asfalto ayuda sobremanera a llevar buen ritmo. Una vez salimos del bosque de encinas y alisos nos damos de bruces con la impresionante cascada del Asón, si tenemos suerte, por que depende mucho del régimen de lluvias y del deshielo. Mas de una vez la he visto mas seca que un río en el Sahara.

Se acaba el bosque y nos damos de bruces con esto.

Imposible dejar de mirarla.

un selfie!!

Ahora nos encontramos de frente con la pared del circo glaciar y vemos como la carretera, en un alarde de ingeniería la remonta con varias curvas de herradura, una de ellas sobresale de la pared.

Remontado la pared.

KM 52.3 – Collado del Asón – Casi da hasta pena terminar esta subida, aunque pensando en todo lo que queda, casi mejor así. Paro en el alto a comer una barrita y a echar un ultimo vistazo al valle y su cascada, fuente perecedera de vida.

Collado del Asón

Panorámica desde la cima.

KM 60.8 – Portillo de la Sía – Tras un pequeño tramo de bajada, en el que paso mucho frío, comienza de nuevo a empinarse la carretera. Mucha gente opinará que el collado del Asón y el portillo de la Sía son un único puerto, yo creo que tienen la suficiente entidad para ir por separado. No obstante juntos suman casi 20kms de subida, que ya son palabras mayores.

El asfalto impecable.

El asfalto impecable.

Los dos primeros kms de subida son bastante sufridos, con las piernas relajadas tras la parada y el descenso, pero pronto entran en calor. A continuación suaviza y se vuelve mas regular, hasta llegar al descanso del km 6. Después nos esperan 2kms al 8% incluyendo la rampa final del 13%, el tramo mas duro de todo el día. Una vez superados tendremos nuestra recompensa, con amplias vistas de todo el valle de Soba y del de Trueba.

Portillo de la Sia

Hayedo a media subida.

Valle de Soba.

Valle de la Sía.

KM 71,1 – Las Machorras – Dejamos la Sía con una rápida y divertida bajada y una vez mas, nos desviamos a la derecha dirección a las Machorras. Hoy parece un pueblo fantasma, hace poco tiempo, cuando aun había nieve en sus calles, los domingueros poblaban todos los recovecos en los que tirarse con un trineo.

Una vez pasado el pueblo y la quesería (muy recomendables los yogures y quesos) y ya con la carretera empezando a mirar al cielo, me desvío a la derecha para comenzar el ultimo gran esfuerzo del día: el portillo de Lunada.

Lunada

KM 78,7 – Portillo de Lunada – Como buen puerto, comienza cuando cruzamos el río Trueba. Con un asfalto descarnado, el primer kilometro se me hace mas duro de lo que realmente es. El comienzo de la subida esta flanqueado por varias casas de Turismo Rural y típicas cabañas pasiegas y poco a poco va remontando el valle. Sin grandes rampas, encuentro sin problemas mi ritmo. A mitad de la subida se abre el valle y delante nuestra se muestran las cumbres pasiegas, con el Castro Valnera todavía, cubierto de nieve, presidiendo. También aparece amenazante la subida al Picón del Fraile, carretera asfaltada que sube a un radar militar. Si tienes fuerzas y valentía puedes subir hasta donde los militares te den el alto.

El primer vistazo del Castro Valnera

El primer vistazo del Castro Valnera

los primeros neveros

los primeros neveros

A casi 2kms del puerto dejamos el desvío a la pequeña estación de Esquí, subida que guarda algún repecho interesante. Aparecen los primeros neveros a apenas 1000mts que le dan un plus de vistosidad a la ruta. Si es que no le falta de nada!

A la izquierda, la estación de esquí, a la derecha la carretera de Picón del Fraile

Lamentable el estado del ultimo km

Imponente nevero

Ya casi esta!

Conseguido!

La vertiente cántabra

Y como siempre lo mejor se suele dejar para el final, la vertiente cántabra es la guinda del pastel. Lastima que con el mal estado del asfalto deje una sensación agridulce. Entre bache y bache tengo que parar para soltar las articulaciones doloridas tras bastantes kms bajando. Al final vas contando los kms que faltan para llegar al cruce de la carretera que suba al puerto del Caracol. Yo sigo recto ya por buen asfalto.
2014-06-1114.28.21

KM 97 – San Roque de Riomiera – Paro en la fuente que haya mano derecha nada mas entrar en el pueblo y me como la ultima barrita energética. A partir de ahora se acabaron las subidas, pero quedan varios repechos que me exigen gastar lo que me queda de fuerzas. El primero llega poco después de dejar atrás San Roque, una pequeña subida a Ajanedo pero que requiere un gran esfuerzo tras tantos kms sin pedalear.

KM 113 – Liérganes – La carretera continua bajando, salvo unos pocos repechos que rompen el ritmo hasta llegar a Liérganes. Preciosa localidad de la que recomiendo su visita, tan desconocida como bonita. Como ya me la conozco, tras parar en el semáforo que rige el trafico por una estrecha calle, giro a la izquierda y enfilo el siguiente repecho, también conocido como alto de los cañones por los mismos que decoran la rotonda que hay en el alto. Tomo la salida dirección Pamanes en bajada.

KM 116 – Pamanes – Tras cruzar este pueblo giramos en la N634 hacia la derecha, dirección Solares. Otra vez un repecho, aunque este es suave nos lleva a cruzar la autopista por dos rotondas. Siempre dirección Solares. Justo tras el paso por la casa solariega de Sobremazas me desvío a un atajo que transcurre plácidamente junto al pequeño pantano de Heras. Este termina justo en el bunker del banco Santander, desde donde vuelvo por mis pasos hasta casa. Pero todavía quedaba lo mejor del día:

Perra vida...

Perra vida…

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *